Conservación de Células Madre - Bio-cord
 

Consejos sobre la Lactancia materna

Desde la adolescencia, las glándulas mamarias se preparan para la lactancia experimentando no solo un aumento en el tamaño de las mamas sino también en la areola y pezón.

En el momento del embarazo ocurren cambios hormonales dando lugar al crecimiento mamario, un aumento de los conductos y los alvéolos, estableciendo el punto inicial y formal de la lactancia. Es el lactante el que estimula la producción y secreción de la leche.

Después del parto, la lactancia toma presencia entre la madre y el hijo ofreciendo al recién nacido un alimento adecuado a sus necesidades. Es importante que se le ofrezca al niño el pecho lo más pronto posible, incluso en la primera hora tras el parto, estableciendo un vínculo entre la madre y su bebé constituyendo una experiencia especial, singular y única.

La madre y el niño deberán estar cómodos y muy juntos, preferiblemente con todo el cuerpo del niño en contacto con el de la madre. El agarre se facilita colocando al bebé girado hacia la madre, con su cabeza y cuerpo en línea recta, sin tener el cuello torcido, con la cara mirando hacia el pecho y la nariz frente al pezón.

Una vez que el bebé está bien colocado, la madre puede estimular al bebé para que abra la boca rozando sus labios con el pezón y, a continuación, desplazar al bebé suavemente hacia el pecho. Si el niño está bien agarrado, su labio inferior quedará muy por debajo del pezón y buena parte de la areola dentro de su boca, la cual estará muy abierta.

La leche materna contiene todo lo que el niño necesita durante los seis primeros meses de vida, favoreciendo su crecimiento, maduración y salud.

El tiempo necesario para completar cada toma de leche materna es diferente para cada bebé y para cada madre. También varían las tomas que el bebe realiza al día así como el tiempo que invierte en cada, por tanto, no hay que establecer reglas fijas. Es mejor ofrecer el pecho a demanda.

Además, la composición de la leche cambia, no es la misma al principio de la toma que al final. Al principio es más aguada, aunque contiene la mayor parte de proteínas y azúcares, mientras que la leche del final es menos abundante, pero el contenido en grasas y vitaminas es mayor.

Es recomendable que el bebe acabe primero con un pecho antes de empezar con el otro pecho, pues es importante que se vacíen de forma completa y alternativamente cada uno de ellos evitando el acumulo de leche que puede aportar complicaciones, además de facilitar que el cuerpo de la madre se adapte a la producción de leche en función de las necesidades de su hijo.

La leche materna, debido a su completa composición, se encarga de protegerle mientras su sistema inmunitario completan su desarrollo, protegiéndole de enfermedades como catarros, neumonía, diarreas, otitis, bronquitis, infecciones de orina, etcétera; además de enfermedades futuras como asmaalergiaobesidad, o diabetes y favoreciendo el intelecto.

Además de los beneficios tan importantes comentados anteriormente, dar pecho provoca en la madre una aceleración de  la recuperación, evita que se padezca anemia tras el parto, reduce los riesgos de hipertensión y depresión posparto.

Tras las recomendaciones en este post es importante que resuelvas tus dudas en la próxima visita aportando tu experiencia así como tus preocupaciones sobre la lactancia.