dolor menstrual
 

Los miomas, riesgos y prevenciones.

Para aquellas que todavía no sabéis que es un mioma o leiomiomas, son aglomerados de músculo, redondos,bien delimitados y de características benignas. Tienen presencia en el útero como consecuencia de las hormonas femeninas sobre el músculo uterino normal. Uno o varios pueden aparecer con tamaños diferentes y localizados en varias zonas de la pared del útero.

Se desconocen las causas por las que surgen los miomas, pero si existen pruebas biológicas que explican la aparición de los mismos. Aunque también cabe destacar un incremento de los receptores del útero a los estrogénos, quizá de origen genético, y debido a una variación hormonal durante la menstruación.

miomas

Fuente Just Care

La aparición de esto se ve favorecida por algunos factores como son:

  • La edad: son más frecuentes en mujeres mayores de 30 años, en edad de reproducción y también, en mujeres que nunca han dado a luz.
  • Factores hereditarios presenten en mujeres de la misma familia sobre todo en familiares de primer grado. Hay un riesgo hasta 2.5 veces superior.
  • Obesidad: existe un mayor riesgo tanto de padecer miomas así como de un mayor tamaño de estos, en mujeres con sobrepeso.
  • Factores hormonales: La edad a la que tenemos la primera regla aumenta el riesgo de aparición, y la cantidad de estrógenos o de sus receptores uterinos está aumentada en las mujeres con miomas.

Los síntomas de miomas uterino depende del tamaño, la localización y la dirección del crecimiento del tumos. En la mayoría de los casos son asintomáticos y no constituyen ningún riesgo para la mujer. Estos síntomas suelen presentarse a través de:

  • Dolor: de carácter agudo, más o menos intenso y persistente y está presente en el 30% de los casos.
  • Hemorragias: Se caracteriza por menstruaciones más abundantes prolongados, con presencia de coágulos en muchas ocasiones. Hay que tener presente que las hemorragias pueden proyectar anemia, dependiendo de la cantidad de sangrado.

Ante la aparición de miomas, existe dos tipos de tratamientos, se parte de un tratamiento médico inicial como son los medicamentos hormonales, enfocado a reducir el sangrado. En el caso de no ser suficiente, se recurre a la cirugía quirúrgica.